Por segunda vez el Estado colombiano ha desplazado a una comunidad campesina en proceso de retorno voluntario al territorio tras su desplazamiento forzado. Ahora más de 30 familias campesinas de la Verda Pitalito, cerca a Curumaní, Cesar, están en la calle, despojadas de sus tierras y medios de subsistencia.
Solicitamos a todos la solidaridad, en favor del cumplimiento de garantías y respeto de los derechos de los integrantes de la comunidad y sus acompañantes; en esta medida los instamos a que se comuniquen con las autoridades competentes, den a conocer esta grave situación que se está presentando y convocar a los funcionarios al respeto por el cumplimiento del derecho que tienen los pueblos desplazados de regresar a sus tierras.
El día de hoy miembros de la comunidad retornada a la vereda Pitalito, han escuchado el rumor de que serán desalojados mañana, 24 de Octubre, en razón a la supuesta orden de un juez; sin embargo, ni la Comunidad ni sus representantes han sido notificados de tal determinación, ni han sido convocados a proceso judicial alguno que dé lugar a este tipo de decisiones, por lo que el desalojo de la comunidad sería una acción irregular y violatoria de las garantías y derechos de la población desplazada en Colombia.
El 31 de Octubre de 2013, se instaló una Misión de verificación de la situación de las familias de Pitalito recientemente desalojadas por disposición de la administración municipal de Chimichagua – Cesar, con el objetivo de establecer la situación humanitarias en que se encuentran estas personas y las condiciones actuales de los predios de los que fueron expulsados (Predios San Miguel y Pitalito).